Yovany Sanchez de ayer a hoy


Si uno se atiene a lo que el lenguaje político expresa en sus dos formas (la histórica, la escénica) como posiciones paradójicas, hoy vemos a una Yovany Sánchez muy distinta a la que conocimos  ayer. Y resulta interesante, y además útil, descubrir el fenómeno donde una, aniquila a la otra.  Sin que tuviese necesidad de modificar la postura, los ademanes o su mirada constantemente en zozobra de fiera en el cubil, tan atractiva como sospechosa.

Al respecto se oyen voces con muchos matices, y entre ellas la más estridente: cuando Yovany pidió la luna la  sociedad civil, débil y poco activa,  sólo le ofreció una nube. 

Demostrando que en el campo de las relaciones políticas puede haber fidelidad, adhesión, protección defectuosa o estimación utilitaria, pero nunca un sentimiento afectivo que ofrezca lo que creemos merecer.

 Desde que regresó a Cuba después de una gira internacional se empezaron a ver  los cambios. Y aquel huracán que aparecía en cualquier sitio, como enviada celestial, retando a la dictadura en tono animoso, interrumpiendo conferencias con preguntas incomodas o, arriesgando incluso el físico en valientes retos, fue lentamente desapareciendo hasta llegar al escalón más cauteloso de la protesta: el periodismo. 

Dando la sensación que los resortes misteriosos de la política la han  despojado del liderazgo que una vez exhibió. Hoy aparece sola, atrapada en el sueño que ofrece, de recompensa,  el llamado "cuarto poder".

¿Cuántos aspirantes a políticos cayeron también un día en la red de las  letras y no pasaron de allí? Muchos. A mi memoria llega Miguel Ángel Capriles, Vargas Llosa, Rafael Poleo, entre otros. Claro, la comparación es respetando las distancias.

Ahora la luminosidad de Yovany Sánchez es huidiza, obtenida gracias a otra luz menos fulgurante, de la que es reflejo; y en la que entre  vagos destellos, aflora una calculada defensiva muy parecida a la derrota.  Pero según Buda “La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva”

Me niego a aceptar que PRISA fue quien detuvo su prisa, aunque todos traten de arrimar la brasa a su candela. Tampoco me uno a quienes señalan que a veces por buena voluntad se asumen áreas superiores a la actitud. Creo sinceramente que ella podía. Le faltaba un tilín.

La polivalencia, la posibilidad de varias lecturas, y de varios sentidos, es especifico del prisma. Por tanto, cada cual debe sacar sus propias conclusiones.

Incluso es posible que entre los más extremistas, aparezca alguien dándole al asunto una tonalidad mitológica:  

— La leyenda cuenta que Medusa era una hermosa ninfa devota de Atena, y que un día, como castigo, sus cabellos fueron transformados en serpientes.   

Destaco  que Medusa fue utilizada por Freud para graficar su teoría de la castración y es muy usada también por grupos feministas.

“Todos los cambios, aun los más ansiados, llevan consigo cierta melancolía”.
Anatole France 
Escritor  (1844-1924)